OIMAKU del olor del suavizante de mi madre

OIMAKU del olor del suavizante que usaba mi madre para la ropa. De pequeño, me encantaba. Me daba ganas de comerme las sábanas. Era muy agradable ir a dormir recién cambiadas. Cuando crecí, descubrí con una mezcla de pena, engaño y catástrofe que el aroma que tanto asociaba a mi madre, a su amor y cariño, al confort que me proporcionaba, era una marca registrada de una multinacional.